martes, 24 de abril de 2012
Mares en el viento
martes, 14 de febrero de 2012
Letter never sent
It looks eternal and deep…
These are the things that I’ve never had the chance to say. I’d like to start by saying that I didn’t love you. Now that I know what love is like, I can say that those feeling I had for you didn’t meet the standards I’ve been told; because love means sharing, understanding, supporting, truthfulness, respect, faithfulness, caring, tenderness, and maturity and what we got was selfish, complicated, despaired, harrowing, annoying, painful, childish, imperfect. Love was more than what I would say or at least that’s what I want to believe, but, to be honest with you, you were my fucking first love and I can’t forget you nor forgive you. You don’t have an idea how many times I cursed your name and fate, or how many times I regretted that I ever met you. I’m pathetic because I know you got over this a long time ago and I tried to move on so many times and I did! but, just like an addict, I backslide into it every time I have the chance. I’ve got older thankfully and I see things now in a different way. I’m less impatient more careful with things and people that matter to me; but God! how much I still hate your name because something in here, inside breaks to its sound, because now that I know what perfect love is I can’t reach it because I still love you selfishly, complicatedly, annoyingly, painfully, childishly, imperfectly. We hurt each other so much that I think disregard as you have been doing so well by the way would the most accurate word between us, but, on this party, things are quite different. Today I missed you and I only hope that you are ok, and happy, that I will never know that, and that you won’t ever read this.
Things are better this way.
jueves, 14 de julio de 2011
COPAS ANTES DE DESAPARECER
En la mañana, él aún estaba vivo. No salió de su casa porque hubo una tormenta la noche anterior. Despertó con un malestar en el estomago, se dirigió a la cocina por un vaso de agua, y se dio con la sorpresa de que los pétalos se habían colado por la rejilla de la ventana. Sintió ese dulce y triste olor y de inmediato comenzó a barrer los pétalos y tirarlos a la calle. Aún caían algunos cuantos. Rápidamente entró a la casa antes de que el olor se impregnara en su delgado cuerpo. Se fue al baño a ducharse dejando su vaso de agua en la mesa de la cocina. Cuando llegó al baño, se desnudo y se miró en el espejo. Lo más resaltante en él eran esas costillas que sobresalían bajo su piel, y esas ojeras mortuorias. Su piel hace años que había dejado de ser blanca, ahora era un gris raro. Sus piernas y brazos eran largos y delgados parecían que no había ni un musculo en ellos, y sus dedos eran en extremo delgados y largos, parecían varillas fáciles de quebrar. Se bañó con agua tibia, utilizando un jabón de trigo que olía deliciosamente energizante. Por un momento, se quedó quieto sosteniendo la llave de la ducha, todo quieto, como pensando en algo, pero en realidad estaba totalmente en blanco. Salió de la ducha, se secó con la toalla, y sintió que algo andaba mal, pero no sabía exactamente qué era. Cuando terminó de secarse, se vio en el espejo y se vio igual que antes. Era raro, ya nada de frescura le quedaba en la piel, incluso no podía percibir ni un olor en su cuerpo. Se puso un poco de perfume L'eau de joi que olía fuerte y exquisitamente, sin embargo, por más que se echó casi todo el pomo, ningún olor se podía percibir de su cuerpo. Caminó desnudo hasta su habitación. Una sombra delgada y alargada se reflejaba en las paredes de su casa. Parecía el perfecto espectro penando en los pasillos de una casa maldita. Cuando llegó a su habitación, se dirigió a su armario y saco un polo naranja y unos Jeans celestes. Sacó también de los cajones de su armario unas medias y ropa interior y salió su cuarto con rumbo a la cocina otra vez.
Tomó el vaso de agua y bebió como tratando de calmar aquel ardor intenso en su interior, luego se preparó el desayuno, un café bien negro con dos cucharitas de azúcar, tres panes tostados y cuatro huevos revueltos. Por unos segundos, todo parecía armoniosamente normal. El teléfono sonó, fue a contestarlo pero al alzar el fono no pudo escuchar quién le hablaba, probablemente por interferencia causada por la tormenta. Volvió a la cocina a terminar su desayuno. Segundos después de haber terminado, se fue rápidamente a la sala. Se acerco a encender el televisor, se sentó en su sillón de cuero y se hundió en él. Tomó el control remoto que estaba en el sillón e hizo zapping por más o menos una hora y media hasta que decidió apagarla. Volteó la cabeza y miró el techo, todo blanco. Le recordaba las nubes en el cielo celeste de las mañanas de Sarzoja de donde tuvo que escapar para no ser capturado por la milicia del General Abanto Malverso.
Ver por la ventana, ahí, en la ciudad, era tan deprimente para él: siempre gris, dulce, y triste. Jazmín era una ciudad donde él se perdía en la melancolía. Después de un rato sumergido en el océano de recuerdos y pensamientos, despertó y se levantó del sillón. Algo extraño estaba pasando. Se seguía sintiéndose distinto a otros días. Se fue a la cocina a leer Un Templo para Dos Santos. Era uno de sus libros favoritos. Se detuvo muchas veces en el párrafo que decía: "Entre las montañas rosadas se erguía un rojizo sol como de ocaso, eso marcaba el fin de los días de Mariano y de todos los habitantes de Sarzoja. El General y sus huestes habían tomado todo el control y lo primero que harían sería erradicar la idea de libertad de las mentes de los pobladores y reducir la resistencia. Mariano encendió la radio para escuchar algo acerca de este anuncio en el cielo. Era el general dando un discurso: "Pobladores de Sarzoja, hemos tenido largas noches batallando contra las ideas libidinosas y pecaminosas del que movimiento que se autodenomina "Libertalismo" que considera como idea de libertad, el libertinaje. Finalmente nos hemos librado de ese "Libertalismo" hipócrita y corrupto. Los incidentes penosos del 4 de abril son lamentables pero justifican totalmente el bienestar de todos ustedes, compatriotas, y el de sus hijos. Por eso HE DECIDIDO que me haré cargo de la administración y del gobierno de Sarzoja hasta el momento prudente en el que la peligrosa ideología errada de los libertalistas sea totalmente desterrada de Sarzoja" - Se interrumpe el discurso del general y se oye a lo lejos un grito: "¡QUÍTANOS LA VIDA, PERO LA LIBERTAD JAMÁS PODRÁS!" - Se escuchan disparos y la transmisión termina" Todo ese párrafo le parecía tan conocido, y no se cansaba de leerlo una y otra vez.
Terminó el libro, y luego se puso a preparar el almuerzo. Sacó el pollo, y las cebollas blancas del refrigerador. De la alacena sacó el ajonjolí, el sazonador, el vinagre, la sal, el azúcar, y la pimienta. Puso la sartén en la lumbre. Un bello fuego verde vigorosamente ardía. Vertió algo aceite en la sartén y dejó que se calentase mientras cortaba las cebollas en aros. Puso una cucharita de azúcar en la sartén y, cuando se derritió, puso los aros de cebolla que habían estado reposando en vinagre. Los echó a la sartén para que se frieran con el caramelo. Bajó el fuego al mínimo, y puso otra sartén. Cortó una pierna de pollo, e igual que con las cebollas, la dejo remojando en vinagre mientras el aceite y el azúcar se calentaban en la sartén. Luego, puso la pierna de pollo en la sartén y le agregó sal y pimienta. Vertió agua y un poco de aceite en la otra sartén con las cebollas, además le agregó ajonjolí. Cuando vio que las cebollas estaban listas, saco la sartén. El pollo se había dorado perfectamente. Lo sacó y lo puso en un plato que ya tenía preparado con algunas rodajas de papa. Vertió las cebollas y el jugo sobre el pollo. Olía delicioso. Se quedo mirando el plato por un rato y luego fue por su cámara y le tomó una foto al plato. Sacó los cubiertos de plata y comió con muchas ganas porque todo le había salido como él quería. Cuando terminó de comer, bebió agua de una copa. Sabía que aquella comida debía haberse acompañado con vino tinto. La tradición así lo demandaba. Cada trago le sabía tan amargo. Ya ni sus tradiciones tenía, pensó. Al terminar el vaso de agua salió de la cocina hacia su habitación. Se echó en su cama y tomó una siesta.
Soñó con la mujer que amó toda su vida, Ximena. Era una mujer alta, delgada y muy bella. Sus cabellos dorados y ondeados radiaban una vitalidad fascinante, su piel era tan tersa como la seda y sus ojos azules mostraban aquella inocencia enternecedora que la caracterizaba. Así la recordaba. En su sueño ella le abría la puerta y lo recibía en la Casona de Sarzoja. Con una sonrisa sincera y con una voz dulce lo saludaba. Esa voz retumba en su corazón le hacía acordar a la voz de sus madre a quien lamentablemente nunca conoció porque murió unos días después que diera a luz a su último hijo. Ximena era todo lo que había soñado. Era refinada, dulce al hablar, e hija de una de las familias más adineradas y respetadas de todo Sarzoja. Ella lo comprendía aun más que sus hermanos y su padre que estaban muy metidos en política. Ella era la viuda de su difunto hermano, Juan Francisco, quien murió de manera muy extraña un año antes de su huida del pueblo. En el sueño, ella lo abrazaba y apretaba fuerte contra sus pechos firmes y suaves. Además, le cantaba una canción de cuna que decía: “Mi niñito quiere dormir, apaguemos las estrellitas, cierra tus ojitos por fin que ya es de nochecita” y luego, de pronto, el canto se volvía un llanto desgarrador: “¡devuélveme a mi esposo!.. ¡Juan Francisco, vuelve!” sus sollozos crecían y se volvían gritos insoportables e incomprensibles.
Se despertó repentinamente, como de una pesadilla. Afuera, ruidos fuertes se escuchaban. Pensó que de seguro era algún ladronzuelo que la policía estaba tratando de matar. se acercó a la ventana con sigilo y morbosidad buscando el alboroto, y vio a un niño de más o menos diez u once años corriendo con sus pies descalzos sosteniendo un pan que, de seguro, habría robado del tacho de la basura de alguna panadería, y tras del niño venían doce policías tratando de darle con sus pistolas. Vio como corrieron unas cuantas cuadras hasta que finalmente el niño cayó al piso y se quedo inmóvil ahí, el pan salió volando y un silencio incomodo reinó por unos segundos, los doce policías hicieron un círculo alrededor del cuerpo del niño apuntándole. Alcanzó a distinguir a la distancia un charco de sangre que se extendía de la cabeza del pequeño ladrón. Los policías bajaron sus armas, excepto uno que disparó dos veces al parecer en las piernas para asegurarse que se moriría desangrado en el caso que sobreviviera a aquel disparo en la cabeza. Cerró la ventana pero al instante un estruendo lo sorprendió. Los pedazos de vidrios volaron por toda la habitación. Sintió un dolor inmenso en el pecho, aun más fuerte que el dolor de estomago que tuvo en la mañana. Era una bala perdida que le dio en el pecho.
Al parecer la bala le perforó un pulmón y le era difícil respirar. Se tocó el hoyo del pecho del que no paraba de brotar sangre. Vio en el piso muchas manchas de sangre y pensó en lo mucho que le había costado limpiar su cocina. Se puso un trapo para detener la hemorragia y no manchar más el piso, pero la sangre no dejaba de brotar e incluso comenzó a salirle sangre por la boca. Viendo que iba a morir, decidió tomarse unos cuantos tragos hasta que finalmente llegue su hora. Tomó su saco marrón, sus lentes oscuros, y su sombrero; y salió a la calle rumbo al bar XTgio. Caminó unas cuadras, vio las calles vacías con algunos cuantos montículos de pétalos y los pisaba al propósito. Le gustaba ver como se levantaban en el aire y caían lentamente. Admiraba la hermosura de la lluvia de pétalos, siempre le pareció algo mágico, aunque detestaba su olor. Le hacía recordar el funeral de su padre donde llovió tanto que los pétalos llenaron la fosa donde pondrían a el cajón de su padre, y tuvieron que esperar dos días en el cementerio a que el tiempo mejore para sacar los pétalos, y gastaron mucho dinero en café para los invitados para que éstos no se fueran.
Llegó al bar y abrió la puerta. Era de esas puertas que se cerraban solas. Allí estaba el cantinero Caronte. Se sentó en esas bancas giratorias. Miró a todos lados y veía a las prostitutas veteranas de Jazmín con sus marcas rojas en todo el cuello, fumando cigarrillos largos y exhalando un humo negro de sus bocas coloreadas en carmesí y a los parroquianos moribundos como él, sentados tomando sus últimos tragos.
“¿Qué se va a servir?”, el cantinero preguntó. “¿Qué hay de bueno para alguien como yo, herido mortalmente, ajeno a esta ciudad, y sin más que una moneda de oro en el bolsillo?”, respondió. “nada, aquí sólo tenemos ajenjo” respondió el cantinero. “Bueno, entonces, tráigame uno por favor” – contestó. “¿Puedo hacerle una pregunta, buen hombre? ¿Si sólo tiene ajenjo por qué me preguntó qué es lo que me iba servir?”. El cantinero se volteó a preparar el trago mientras le contestaba: “joven, hay muchos que vienen aquí y no hablan. Se quedan callados, miran alrededor y rondan entre las mesas. Vienen y se van otra vez a sus casas sin pedir nada. ¿Es una pérdida de tiempo no lo cree?” el cantinero puso el trago frente a él y le dijo “¡qué lo disfrute!”.
Tomó su trago y recordó a su pueblo, sus amigos y su amor imposible. Se sentía perdido, abrumado por las imágenes en su mente y cansado por todo el hastío de los últimos años. Al terminar su trago comenzó hacer unos ruidos agitados y la respiración se volvía cada vez más pausada y caliente. Se levantó y dejó la moneda sobre la barra. El cantinero se acerco con el libro de visitas y le indicó que debía firmarlo. Al revisarlo se dio con la sorpresa de encontrar el nombre de su hermano Juan Francisco, su padre Roberto y el amigo de su padre Mariano Mesías. Los miró detenidamente por unos segundos, y luego escribió su nombre debajo de ellos “Diego Díaz” y se fe fue del bar tambaleándose. Caminó cinco o seis cuadras y cayó sobre un montón de basura.
A la mañana siguiente no había rastro de su cuerpo al parecer las ratas y los perros no dejaron nada.
domingo, 19 de junio de 2011
Luzbel
Los siete ángeles duermen
Y Dios se queda a contemplar
Las estrellas fugaces que van
Paseando transitoriamente
Y solo en ella puede pensar
Luzbel, di porqué
De aquí, de mí te fuiste
Y aun te extraño, mi amiga cruel.
¡Di por qué, di por qué!
¿Por qué me traicionaste?
Y espero que te encuentres bien
Dios lleno de melancolía
Deshoja las margaritas
Y no queda ni una ya
No se puede el dolor aliviar
Y la traición no se olvida
Sólo nos queda esperar
Luzbel, di porqué
¿Por qué te fuiste con él?
Y aun te extraño, mi amiga cruel
¡No cambies tu nombre!
¿Por qué me traicionaste?
Y espero que a los dos le vaya bien
Red Full Moon
As red as blood, his eyes shine as rubies of anger and lust. The steam that comes out of his mouth assumes the fire inside. Certainly, there is a hell inside him that calls for souls, flesh and bones.
He arrives to the city of light where the shadows are even darker. He arrives late at night to catch an imprudent nightwalker. Poor! The one chosen by the wolf, he’ll find terrible end between the fangs of that criminal monster. Poor! The ones saved because the minutes to their deaths are only getting longer.
Finally he found his victim, a naïve youngster. She tried to escape, but by the time she’d noticed, it was already too late. She only smelt his fetid breath approaching to her neck. And he only turned all her white immaculate clothes into tainted scarlet red. The wolf has done his job again.
There’s no a bit of pain in the heart of the beast. There’s only a frenzy of beats and another blood running through his veins.
He howls one more time at the red full moon and then he starts all over again.
domingo, 27 de marzo de 2011
Palabras
En mis labios tu sonrisa, son palabras que sólo el silencio puede comprender
Lo que siento en secreto, son palabras que sólo el silencio puede comprender
Nuestras vidas en el tiempo, son palabras que sólo el silencio puede comprender…
Words
Your smile in my smile, these are words only the silence know
My feelings hiding away, these are words only the silence know
Our lives in time, these are words only the silence know…
Paroles
Ton rigole dans mes lèvres, ce sont paroles que seulement le silence peut comprendre
Ce que je sens en secret, ce sont paroles que seulement le silence peut comprendre
Notre histoire dans le temps, ce sont paroles que seulement le silence peut comprendre…
miércoles, 23 de marzo de 2011
Le Corbeau (el cuervo)
Basura emocional, desechos de vivencias, y humillación, Merde de l'homme!, ha devorado a pequeños bocados y sentido el sabor amargo de la maldita decepción
El corbeau ulula sabiamente, distante de su presa, una rata inmunda, esperando el momento exacto para tragarse su asquerosa existencia y hacerla parte de él.
Se lanza y la atrapa. su pico apuñala y libera a la desdichada como absolviéndola de sus pecados. Quelle inmense et profonde misericorde du corbeau! como el Estigio y el Aqueronte, como el mar de lagrimas saladas o la distancia entre el crepúsculo y el alaba.
El corbeau con su plumaje negro y brillante, sus alas enormes y elegantes, sus ojos rojos y distantes, y su pico lleno de sangre y viseras, bajo la luz pálida y mortuoria de la luna es lo único bello en aquella casa de asquerosidades profanas.
Allí, en la casa hecha de silencio, el corbeau escribe sus lamentos y grita revoloteando sus alas de ónix violentos canticos y loas a esa inmundicia que le da alimento y lo mantiene bello eternamente.
viernes, 18 de marzo de 2011
Le Corbeau
Ordures émotionnelles, déchets expérientiels, et humiliation, Merde de l’homme!, il a dévoré en petites bouchées et il a senti la saveur amère de la déception maudite.
Le corbeau hulule savamment, loin de son proie, un rat immonde, en attendant le moment précis pour dévorer son écœurante existence et ainsi le faire parti de lui-même.
Il se jette et il la saisit. Son bec poignarde, et libère l’infortunée comme absolvant ses péchés. Quelle immense et profonde miséricorde du Corbeau!, tel que le Styx et l’Achéron, ou la mer des larmes salées ou la distance entre le crépuscule et l’aube.
Le corbeau avec son plumage noir et brillant, ses ailes géantes et élégantes, ses yeux rouges et distants et son bec rempli des sangs et des viscères, dessous la lumière de la lune, pâle et mortuaire, est l’unique beauté dans cette maison d’écœurements profanes.
Là, dan la maison à silence, le corbeau écrit ses lamentations et il crie, en voletant ses ailes de l'onyx, des cantiques et des poèmes pour cette immondice qui lui nourrit et lui maintient beau éternellement.
miércoles, 9 de marzo de 2011
Soneto
En el soneto de mi corazón,
el clavel toma forma de canción,
Ya las rosas no tienen espinas,
y llueven ríos de lirios todo el día
En el soneto de mi corazón,
duermen sueños sobre pastizales
Llenos de margaritas salvajes,
y brotan espigas multicolor,
En el soneto de mi corazón,
El amor está vivo y existe
La luna nunca mengua, y siempre sale el sol
En el soneto de mi corazón
Me quedan las cosas que dijiste
Repitiéndose en el viento como una canción
Mar
lunes, 14 de febrero de 2011
Feliz San Valentín
Estas son las espinas de la rosa…
Esta es sangre de mis dedos
Esto es un sentimiento amorfo, tosco y vivo
Estas son palabras amarillas para tus oídos sordos
Estas son miradas que me guardo aplacadas por el muro de mis parpados
Estas son líneas que te escribo para que no las leas para que no piensas en ellas, para que me torturen una vida para que sean heridas abiertas quemadas por la amargura y la sal del mar de mi desdicha… tu despreciable indiferencia….
Feliz San Valentín
miércoles, 2 de febrero de 2011
No Rhyme
Life’s got rules I don’t follow, don’t even understand, so why should I bother? I don’t really know, I just want to see more September’s springs and hear less November’s rains. Sometimes I feel rather dead to alive, but I know death hasn’t come yet. Nobody comes down here. I’m not even here right now.
I feel like sipping from a broken glass of heart breaking sorrow, drowning in an ocean of the bitterest tears, my Styx leading me to remorse and regret. There’s no more hope for me, no more colour, no more wind, no more ice, no more scream, no more beautiful things, no more cry, no more beat, no more horror, no more land, no more glory, no more hatred, no more rhyme, no more me
Sometimes I feel as if the very abandonment has abandoned me…
domingo, 26 de diciembre de 2010
Solo
llena de desolación,
unas nubes negras se colaron por las ventanas
de mi habitación
un libro de recuerdos muertos me trajeron
para que hoy
de una buena vez aprenda a morir
como he de hacerlo
completamente solo
Arañas
los juntan y separan una y otra vez.
¿quien cae en la red?
inocentes moscas que estrellan el techo raso
como pequeñas estrellas negras de muerte
¿curioso no lo crees?
cada una, nuestro alimento; cada una, una muerte.
No Psicosocioletanía
mis uñas repletas de mugre responden las dudas que surgen de pronto, por ahi, por bocas malintencionadas sin embargo muy acertadas.
mis ojos miran el enojo de una tierra imperfecta, atrasada, medieval, destructora y restrictiva donde los santos son santos y los demonios no tanto, donde el geranio es geranio, y el rosario es sagrado.
Cuánta maldad hay en los actos puros y de buena fe, No lo entiendo
Bajo mis pies, hay un suelo delgado que tiembla por todas esas cosas que hago, que pienso, que digo, que siento, ¡qué lamento!
en mis oídos hay palabras ajenas, quejas, dramas y traumas deseosos de penetrarme y atarme a sus teorías estupidizadoras desterrando mi ideas ciertas o inciertas, falsas o verdaderas, mías aún.
martes, 30 de noviembre de 2010
Quimeras
Las estrellas, como luciérnagas, juegan en el nigérrimo cielo que dejo atrás. Ay atrás… ¡cuánto dejo!: palabras, silencio, sonrisas, quebranto, mentiras, verdad… todo guardado en una maleta en un agujero negro supermasivo de recuerdos que ha devorado a todos los demás menos a mí. Huyo de ser devorado por la monstruosidad quien ya me ha quitado vidas, y ganado cada guerra y batalla.
Navego sobre un mar de celeste nostalgia bajo un cielo negro de reminiscencia comprimida, hacia horizontes de mañanas y tierras nuevas. Allí termina mi viaje lejos de las quimeras del pasado...
Destierro
¿Adónde te llevo ahora? Algún lugar donde tu cuerpo no se manche con mis pecados del pasado, alguna cama que antes no haya profanado, allí entre los lirios y tulipanes, algún lugar entre el cielo y la tierra, algún lugar… ¿dónde? …¡¿Dónde?!
Toco tu piel tan distinta a la mía y desparece la vergüenza y desdicha de no ser digno de ti. Tu inmaculada hermosura es redimidora, soy pues bajo tu sombra hombre nuevo. Yo , el más impuro de los seres del abismo, vuelvo a tener alma; tú, mi alma…
viernes, 15 de octubre de 2010
La Question à un Million
Mais « qui est-ce que je suis ? » la question à un million d’euros. Sans doute, je suis un homme, mais je ne dis ça seulement parce que j’ai tout ce que chaque homme a (un gros ego) sino parce que je me mets ces questions sans fin, lesquelles, je crois, ont été nos premières compagnonnes depuis la création du monde. J’imagine que nos aïeux, quand ils regardaient autour et voyaient le ciel étoilé, la forêt verte, les ombres sur les murs des cavernes, se sont demandé le même. Alors, cela me fait penser : est-ce qu’il y a quelqu’un qui aurait trouvé la réponse ? Oui, bien sûr, chaque homme, de différentes façons.
Enfin, après de toute cette introspection, « qui est-ce que je suis à la fin ? ». La réponse devient plus complexe et les mots ne m’aident pas. Peut-être, je suis un peu de tout ; un peu de silence, quelques mots, petite parties perdues, tours et changements, pensée ou âme, et un ombre sur le mur; Je ne sais pas, ou peut-être je ne suis qu’un homme.

